POBREZA Y DESIGUALDAD. PRECARIZACION LABORAL Y PATOLOGIA MENTAL: LAS MENTIRAS DEL CRECIMIENTO CONTINUO, LA IGUALDAD, MAYOR PARTICIPACIÓN, ETC. SUS EFECTOS SOBRE LA SALUD DE LOS TRABAJADORES Y DESEMPLEADOS.

LUIS MARIA VELASCO

El trabajo es una dimensión esencial de la existencia del hombre sobre la tierra, una prolongación de la obra de la creación. Quitar el trabajo, es quitar dignidad”.

Palabras del Papa Francisco en la Encíclica LAUDATO SI.

Exordio histórico y necesario para conocer el origen del estado actual del desempleo, la pobreza y la desigualdad:

                                               A principio de los 90/s, con la unificación de los mercados producida con posterioridad a la restauración capitalista en la URSS (hoy desaparecida), y en China, florecieron teorías apocalípticas que proclamaban el triunfo del capitalismo y el inicio de una era de prosperidad mundial.

                                               La invasión globalizadora- así titulaba la revista cultural “La Marea”, Bs. As,1.996, que presentaba como novedad y como el único mundo posible. Francis FUKUYAMA (1), Alvin TOFLER (2), y Jeremy RIFKIN (3) , entre otros intelectuales de los centros de poder mundial, anunciaban el fin de la historia, de las ideologías, de las naciones, del trabajo, del arte y de las diferencias culturales y sociales.

                                               La tesis que vaticinaron la globalización nos conduciría a un “crecimiento continuo”, a más igualdad, mayor participación, consumo irrestricto, y a la abolición de todo tipo de fronteras nacionales, ideológicas o sociales, encontraron su refutación en la realidad misma.

                                               Tan es así, que las consecuencias de la globalización son irrefutables: hambre, desocupación, y profundización de las crisis, cuyos cimbronazos se hicieron sentir en México, el sudeste asiático, Brasil, Ecuador, y en nuestro país.

                                               Se profundizo la ruina de las economías nacionales y la consecuente desindustrialización en los países oprimidos y dependientes. Por todo ello, crecen incesantemente, las luchas sociales contra este orden mundial, con diversas modalidades: movilizaciones masivas, ocupaciones de fábricas, cortes de ruta, etcétera.  

                                               En las últimas décadas (fines de los 90; s y posteriormente) se produjo un salto cualitativo en el desarrollo tecnológico, lo que se expresa no solo por transformaciones en tecnología (robótica, chat GTP, IA), su vertiginoso ritmo de emergencia y su rápida obsolescencia, representa una potencialidad inmensa de crecimiento en todos los órdenes de la vida: producción de bienes, la salud, la investigación en distintos campos del conocimiento.  

                                               Pero a la vez ese desarrollo tecnológico agudiza la contradicción fundamental del sistema capitalista: la que se da entre el carácter social de la producción y la apropiación privada. Esto provoca que repercuta en una mayor pobreza- incrementada en el mundo-y que sea el principal problema de salud en el planeta, y la carencia de perspectivas y de proyecto uno de los factores de patología mental.

                                               Asistimos a la intolerable paradoja de que, contando con ese inmenso potencial productivo, es cada vez mayor la población que, aun en países metropolitanos, no alcanza cubrir las necesidades básicas, a la vez que crecen los índices de desocupación, ya asumida como “Estructural”.

                                               Las autopistas informáticas conviven con la desnutrición, la tuberculosis, el aislamiento, la fragmentación subjetiva y social, las adicciones, etc.

                                               La “globalización” y su contracara la regionalización, no es como su discurso la presenta, un desarrollo natural, en la historia de la humanidad, ni en el “único mundo posible”.

                                               La unificación de los mercados, no se da bajo el signo de la cooperación, la homogenización y la armonía. Significo- por el contrario-una competencia despiadada entre países y monopolios.

                                               En esa competencia triunfan los más poderosos, en una creciente concentración de riqueza. Esto genera el desmantelamiento de la producción en los países periféricos y superexplotación de su mano de obra, con el previsible incremento de desocupados y subocupados.

                                               La competitividad- como exclusión o destrucción del rival-queda consagrada como un valor fundamental en el entonces, llamado el “nuevo orden mundial”.

La desocupación- Consecuencias para la salud:

                                               La desocupación produce un despuntalamiento masivo con la consiguiente crisis de identidad. Concebimos la identidad como el conjunto de representaciones y la valoración que un sujeto posee de si, que le generan un sentimiento de mismidad y le permiten mantener en el tiempo la cohesión interna. Nuestro psiquismo este apuntalado permanentemente en los grupos, en las instituciones, y a través de estos, en la sociedad en su conjunto.

                                               Con la pérdida del trabajo se pierde un espacio, un hábitat, un límite y una contención en el tiempo, un grupo o una institución de pertenencia, con sus reglas y normas.

                                               La pérdida de trabajo produce, entonces, una pérdida del apuntalamiento en el grupo y en la sociedad en su conjunto.

                                               La crisis que produce este desapuntalamiento tiene un curso especifico. En toda crisis, el registro de lo que se pierde puede superar la expectativa de lo que se va a lograr, debido a la incertidumbre siempre presente. En este caso, el principio de realidad indica que difícilmente se recupere un trabajo, en consecuencia, la vivencia de angustia catastrófica referida al futuro se corresponde con el principio de realidad. El sujeto será un desocupado para siempre, o alternará periodos de ocupación con periodos de desocupación. El principio de realidad concuerda y refuerza, así, fantasía de perdida que nos habitan a todos.

                                               Y en el caso de los jóvenes que sencillamente no pueden ingresar al mercado laboral, se produce una falla, un déficit en la constitución del apuntalamiento en el cuerpo social. Extrapolando, diríamos que esta es la “enfermedad de la desesperanza”.

                                               La indefensión se asocia a la vivencia de quedar reducido a la nada por perdida de la posibilidad de pertenencia, de ser reconocido y necesario en un conjunto inter y transubjetivo.

                                               Por otro lado, cuando se produce el cierre de una fuente de trabajo, implica una agonía de las poblaciones creadas a su alrededor, la perdida no es solo del trabajo, sino también de los otros referentes identificatorios inmediatos.

                                               La desocupación produce una caída de la autoestima, caída que puede manifestarse clínicamente como DEPRESION. En esto interviene, no solo la pérdida del nivel de vida, sino también un discurso social que culpabiliza al desocupado directa o indirectamente de su situación. “No tiene conocimientos técnicos, no se ha actualizado, es mayor de 40 años, no tiene condiciones de competitividad” Se oculta que ninguna de estas “razones” tuvo que ver con la perdida laboral como resultado económico.

                                               Desde el punto de vista del sujeto, (desocupado) al haber perdido lo necesario y deseado, el sujeto se ubica en situación de minusvalía por la imposibilidad de cumplir con los requisitos enunciados-

                                               Los problemas mencionados, inciden en la estructura de roles familiares, afectando o desdibujando la función paterna, los sistemas de protección y puesta de limites hacia los hijos, invirtiendo los roles de la pareja parental. Se alteran así valores tradicionales de nuestra cultura. Los hijos pasan a saber que no hay garantía de subsistencia a través del trabajo.

                                               Se facilitan de esta manera, particularmente en los hijos, las conductas omnipotentes, la falta de límites, la irrupción de la violencia familiar e interpersonal. Está comprobado el incremento de la violencia como fin en sí mismo en las sociedades con desocupación de larga data, violencia cuyos actores son cada vez más jóvenes.

Condiciones de trabajo- Inducción a la sobreadaptación:

                                               Uno de los problemas psicológicos en los que predomina una tendencia a vincularse con exclusividad al trabajo. Entre están las patologías del orden de la sobreadaptacion.

                                               La adicción al trabajo es un ejemplo de esta problemática. Puede comprenderse como un intento adaptativo de responder a la dinámica actual, ya que, en cualquiera de los niveles jerárquicos, que tienen a niveles altos de eficiencia y de actualización, a una disponibilidad de tiempo muy superior a las 8 horas diarias, incluyendo los feriados como días laborables.

                                               El trabajador dedico todo su tiempo, interés y esfuerzo a cumplir con las exigencias laborales y cualquier falla es vivida como un fracaso que muchas veces es corroborado por la realidad. Se produce lo que en otra época podría haberse definido como “una conducta de sobreocupación”, implementada como mecanismo de defensa frente a la angustia fóbica y/o narcisista del tiempo libre.

                                               Se induce así al trabajador a desplazar toda su energía psíquica y a asegurar su adaptación social mediante una sutura del espacio de diferencia trabajador-grupo o institución. La identidad por pertenencia es reforzada, casi, diríamos, requerida como condición.

                                               El tiempo diario de trabajo termina cuando termina la tarea que debe realizarse y si no es posible, en alguno casos- diría la mayoría- la persona(trabajador) debe continuar trabajando en su casa. De esta manera el límite elemental, las categorías adentro-afuera, día-noche, quedan eliminadas. El patrón de eficiencia se rige según tareas y objetivos cumplidos en tiempos prefijados, independientemente de las garantías y posibilidades individuales o grupales.

                                               En algunos casos “el trabajador(sujeto) es la empresa”, debe estar identificado con los emblemas y la ideología institucional, aunque casi siempre esto exija la alineación del propio pensamiento, de las propias ideas, bajo la causa de la eficiencia técnica o intelectual.

                                               En otros casos, en cambio, particularmente en algunas industrias, se procura aprovechar la creatividad grupal, haciendo que, simultáneamente, funciones de control sobre los trabajadores, antes ejercidas directamente por estamentos superiores de la empresa, sean transferidos al grupo de trabajo. Esto tiende a estimular la competitividad, disminuyendo la solidaridad y produciendo importantes cambios a nivel de los valores y de los vínculos intersubjetivos.

                                               Avanzando hacia una relación exclusiva con el trabajo, que es vivido como objeto único libidinizado, el sujeto dependiente y esclavo, acentúa el conflicto ambivalente entre la inducción al sometimiento y la hostilidad que esto produce. La agresión suele volcarse en el ámbito de los vínculos familiares y afectivos más cercanos.

                                               Las condiciones de inseguridad laboral y en consecuencia, de falta de garantías para la supervivencia que favorecen, la sobreadaptacion, conducen frecuentemente a la producción de patologías, en las que predominan los sentimientos de angustia, indefensión, inseguridad, y que pueden llegar en algunos casos a la claudicación de la persona.

                                               Encontramos aquí las crisis de angustia, fobias narcisistas, colapsos narcisistas con la depresión concomitante, que llegan hasta el intento de suicidio, patologías del stress, el “panick attack”, las enfermedades psicosomáticas, incluida, la muerte súbita.

                                               Lo que predomina es la vivencia de que no es posible para el trabajador responder a las exigencias, este se declara impotente y avanza a la claudicación.

Precarización laboral y patología mental:

                                               La crisis actual del sistema capitalista, la agudización de la contradicción que le es propia entre producción social y apropiación privada, y las formas de enfrentarla que se han impulsado desde los centros de poder económico-político, han provocado un daño psicológico comparable al de una guerra mundial. Al punto que se la define a los efectos de este sistema como “catástrofe epidemiológica” según la OMS/1.997).

                                               La depresión se ha convertido, junto a distintas formas de “panick syndrom”” en las patologías dominantes. Este nuevo orden mundial, que fue definido como catástrofe epidemiológica (recordar OMS/97), porque engendro nuevas patologías y redimensiona las preexistentes.

                                               El síndrome de pánico o Panick Syndrom, reconocido como primera vez como cuadro emergente y en extensión, primero en EEUU y hoy en distintos lugares del mundo globalizado, es un signo de nuestro tiempo. A una sobre exigencia vivida como intolerable, se le suma la parálisis, la vivencia melancólica de no poder sostenerse en un lugar familiar, social. Se está ante el derrumbe. Las patologías del nuevo orden, se manifiestan tanto en el plano de la simbolización, en el ataque al pensamiento y la vivencia de perdida de apoyaturas, como en el silenciamiento de las señales del cuerpo y el daño al sistema inmunológico, lo que genera distintos tipos de colapso psicosomáticos.

                                               Resulta interesante establecer relaciones entre las patologías de la sobre adaptación y los que Hans SELYE(4) (psicólogo y medico) en cuyo libro, publicado en español como “EL ESTRÉS DE LA VIDA” o “LA TENSION DE LA VIDA” , lanzado originalmente en el año 1.956, Esta obra fundamental, define el estrés como la respuesta inespecífica del cuerpo a cualquier demanda ambiental, introduciendo el SGA (SINDROME GENERAL DE ADAPTACION), con sus tres fases de respuesta al estrés: 1) reacción de alarma, 2) resistencia y 3) agotamiento.  

                                               La indefensión, totalmente vincular con el síndrome de pánico, se asocia a la vivencia de quedar reducido a la nada por perdida de la posibilidad de pertenecer, de ser reconocido y necesario en un conjunto inter y transubjetivo.

Por eso el hombre tiene hoy, “TEMOR DE INEXISTENCIA”. –

“EL HORROR ECONOMICO” Y “EL FIN DEL TRABAJO” BREVE RESEÑA DE DOS LIBROS CON VISIONES TODAVIA VIGENTES.

                                               En los 90/s, se difundió, hasta el hartazgo, la tesis de Viviane FORRESTER  del siguiente tenor: “Hay algo peor que la explotación del hombre por el hombre: si, la ausencia de explotación”. La nombrada, es la autora del libro “El Horror Económico”, publicado por el Fondo de Cultura Económica, Bs. As., año 1.997, frase citada en la página 19).

                                               Todo ello, en un estilo de difusión literaria, casi sin fundamentos económicos, insiste en que “por primera vez la gente ya no es indispensable para la economía y para los que ejercen poder” (entrevista en el diario “Clarin” del 13 de julio de 1.997, paginas 20/21).

                                               En “El Horror Económico” (5) FORRESTER describe las condiciones de vida de una parte mayoritaria de la población haciendo hincapié en la desaparición del trabajo. Lo hace desde una perspectiva ética (se siente desgarrada por la ferocidad del fin del siglo XX), pero sin un diagnóstico preciso, sobre las causas reales que generan la situación descripta, o sea sobre el modo de producción capitalista.

                                               Sus tesis básicas giran sobre la desaparición del trabajo por el avance de la tecnología y la cibernética (hoy Cha GTP- IA, ETC), o sea el paso de la explotación a la exclusión (“inexplotables”,” innecesarios para la explotación”, y el “control político de las redes económicas privadas” sobre los Estados Nacionales.

                                               Para la autora, el reclamo fundamental que en dicha época (1996/97) deberían haber realizado todos los explotados y oprimidos por ese sistema, no pasa por la transformación revolucionaria del mismo, sino por ser incluidos en dicho sistema, dejando de lado la explotación.

                                               Por otra parte, “El Fin del Trabajo”, publicado en Ed. Paidós, Bs. As., 1.996), su autor Jeremy RIFKIN, economista norteamericano ligado a la administración del presidente Clinton, o sea un intelectual ligado a la clase dominante- en ese momento.

                                               La idea central del “Fin del Trabajo”, está expuesta en su primera parte (“Las dos caras de la Tecnología”), a través de una cita de Peter F. Drucker (1909-2005)- reconocido como el “padre del management” moderno, que reza así: “la desaparición del trabajo como factor clave de la producción se transformara en el proceso inacabado de la sociedad capitalista”. Estábamos en 7los 90/s – en presencia de la tercera revolución industrial, en un periodo de transición a la era de la información basada en la alta tecnología, que ya está sistemáticamente eliminando el trabajo humano del proceso de producción.

                                               Así RIFKIN sostiene:” Atrapadas por las agonías derivadas de los incrementos que sufre la competencia mundial y los costes laborales en constante aumento, las multinacionales parecen decididas a acelerar el cambio de los trabajadores por maquinas” (pág. 26).

                                               Pero no es solo el software el responsable de la perdida de los puestos de trabajo, sino los procesos de reestructuración de las organizaciones empresariales, esto es “la reingeniería” que permite incrementos de la productividad global con la consecuente reducción de la masa laboral.

                                               Para RIFKIN esta revolución tecnológica “podría significar un menor numero de horas de trabajo y mayores beneficios para millones de personas” o “llevarnos a mayores niveles de desempleo y a una depresión en el ámbito laboral”. Todo depende “de como queden distribuidas las ganancias en la productividad”. Si no se arbitran este tipo de medidas es probable que “las crecientes diferencias entre los que tienen todo y los que no tienen nada conducirán, sin duda, a disturbios sociales y políticos a escala global” ver pag.34 de su obra, ya citada.

                                               El libro contribuye a clarificar el “molde reformista del capitalismo y sus objetivos”, y “la tendencia hacia el trabajo eventual forma parte de una estrategia a largo plazo por parte de las direcciones de empresa con el objetivo de recortar salarios y evitar el pago de subsidios del tipo de coberturas sanitarias, pensiones, bajas laborales por enfermedad y vacaciones pagadas” (ver pag.229).

                                               De este modo el trabajo de millones de americanos” se puede usar y tirar al instante y a un precio mucho mas bajo que la fuerza laboral permanente. Su simple existencia permite la reducción en los niveles salariales de los restantes trabajadores a tiempo completo”. (ver pags.232/233).

                                               RIFKIN define así un nuevo ejército en la reserva (en crecimiento), constituido por una masa laboral eventual, cuyo núcleo son los trabajadores temporales y la subcontratación. Denuncia a la gran mayoría de las empresas que “prefieren emplear una pequeña fuerza de trabajo durante mas horas en lugar de contratar una mayor durante menos horas, para abonar los costes de los subsidios, que incluirían coberturas asistenciales y fondos de pensiones. (ver pag.263). Ver PESCARMONA (6).

                                               En nuestro país (Argentina), estas teorías basadas en la tecnología como explicación del desempleo permiten naturalizar el fenómeno. La desocupación, tal como la globalización tecnológica, son presentadas como fenómenos naturales, inevitables, tal como la lluvia y los terremotos.

                                               Además, la desocupación seria un producto de la “modernización”, si queremos ser modernos hay un precio que pagar. A pesar de este fuerte argumento, hay otro también muy usado “la rigidez laboral”. Se considera que la falta de flexibilidad provoca desempleo, que si las empresas tuvieran facilidades para tomar y despedir personal (reducciones de las indemnizaciones, su pago en cuotas, etc.) o se eliminaran las Convenciones Colectivas, disminuiría el costo laboral y crecería el empleo.

                                               No es el trabajo quien desaparece de la producción. Por el contrario, estamos en la presencia de la capacidad productiva mundial mas alta del trabajo humano. Maquinas, tecnologías y robots son el producto del trabajo acumulado a lo largo de la historia. Las maquinas – antiguas o novedosas- son fruto del trabajo actual, vivo para poner en movimiento trabajo muerto y producir. Sin embargo, a pesar de este gran avance, crecen la desocupación, el hambre, y la miseria. La alta competitividad entre las empresas requiere la máxima productividad basada en la máxima explotación de la fuerza de trabajo. La insaciable sed de ganancias y no de la satisfacción de las necesidades humanas, es el motor de este sistema.

                                               Los trabajadores no se enfrentan a las “fuerzas tecnológicas” sino a los propietarios de las condiciones de producción, donde se incluye la tecnología.

                                               Esto amerita la cita de un gran pensador, periodista, escritor e historiador Raul SCALABRINI ORTIZ (7) (1.898-1.959), “Todo lo que no se legisla explicita y taxativamente en favor del más débil, queda implícitamente legislado en favor del mas fuerte, No es el poderoso el que necesita el amparo legal. El tiene su propia ley, que es su propia fuerza”.

                                               Así como la prodigiosa frase de José HERNANDEZ (8), en su “Martin Fierro”, “Que son campanas de palo, las razones de los pobres” (canto 8 de la Ida de Martin Fierro), donde el protagonista denuncia el trato injusto y el desamparo sufrido por el gaucho.

                                               Esta expresión se usa a menudo para evidenciar situaciones donde la defensa del desfavorecido no tiene efecto alguno.

CONCLUSIONES:

                                               Un 46% de los argentinos entiende que la pobreza y la desigualdad social son el principal problema del país, según surge del informe basado en la encuesta “Wath Worries the World” (“Lo que preocupa al mundo”), elaborado por la consultora IPSOS durante el mes de mayo de 2025. El informe ubica a Argentina como la nación con mayor preocupación en esta materia, por encima de países con Indonesia, Hungría y Tailandia

                                               Siete (7) puntos de aumento en la percepción negativa convirtió a este indicador en el más alto de los últimos diez años en el país, al tiempo que permitió que igualara al desempleo como la principal prioridad en la preocupación de los ciudadanos.

                                               Así, la proporción de los argentinos que expresa preocupación por la pobreza y la desigualdad es la mayor en el mundo, tras haber alcanzado un máximo de diez años del 46%.

Preocupación mundial y regional:

                                               La inflación junto a la delincuencia y la violencia ahora compartida, con un tercio (33%), – en promedio- las principales inquietudes detectadas son estas, tanto a nivel mundial como regional.

                                               En Argentina, crimen y violencia se ubican como la tercera ´preocupación, detrás de desigualdad y desempleo, si bien fue la que mostro el mayor crecimiento interanual.

                                               En materia de control de la inmigración y cambio climático, nuestro país aparece como uno de los menos afectados del mundo, no así con “la EDUCACION”, donde ahí si se manifiesta como el país mas preocupado, el doble que en todo el universo de la encuesta IPSOS. –

                                               La encuesta abarco[LV1] [LV2]  29 países y se hizo a través del sistema del Panel en Línea de IPSOS en Canada, Israel, Malasia, Sudáfrica, Turquía y EEUU y otras naciones. Cada país mostro singularidades, pero se identificaron tendencia compartidas. (ver diario “El Dia”, sector “Contratapa”, del domingo 29/junio/2025, pagina 28, disponible en Web). –

Crece la precarización laboral en todo el país:

                                               La única modalidad ocupación, en la Argentina, que se expande es el MONOTRIBUTO, mientras el empleo asalariado cae tanto en el sector publico como en el sector privado. Entre noviembre 2023 y noviembre 2025 se destruyeron 182 mil puestos de trabajo asalariado registrado privados y 63 mil públicos, mientras que el MONOTRIBUTO creció en puestos.

                                               Un nuevo informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) destaco el aumento de la precarización laboral desde noviembre de 2023, y un último dato disponible, se creo “medio monotributo” por cada nuevo puesto en relación de dependencia.

                                               IARAF, también explicito que totalizando desde 2023 a febrero/26 entre el ámbito privado y público, se totalizaron 270.800 asalariados registrados menos. Por otra parte, los monotributos aumentaron en 137.400.

                                               “Si se hace la relación entre caída de empleos asalariados formales y aumento de monotributistas, se tiene que, por cada empleo asalariado menos se creo medio monotributo. Es decir que, por cada 10 trabajadores asalariados registrados menos, se crearon 5 monotributos: explico el director del IARAF, Nadin Argañaraz, que agrego que “la relación máxima se había dado en junio de 2025, cuando llego a 8”.

                                               En términos macroeconómicos, este tipo de dinámica suele aparecer en esquemas de estabilización con salarios reales deprimidos. La combinación de apertura importadora, caída de la industria y expansión de sectores con baja intensidad laboral- como energía, finanzas o servicios digitales- genera una recuperación económica, que no se traduce en mejoras equivalentes en el mercado del trabajo. El resultado es una economía que puede mostrar crecimiento agregado, pero con mayor heterogeneidad y con trabajadores obligados a multiplicar sus ocupaciones para sostener su nivel de vida.

                                               En este contexto, el aumento por pluriempleo no refleja una mayor cultura del esfuerzo, sino una señal de fragilidad. Cuando trabajar se vuelve la única forma de mantener el ingreso, el problema no es la falta de voluntad sino la falta de productividad y de salarios suficientes.

                                               Donde antes encontrábamos a los “descamisados”-trabajadores fabriles con bajos ingresos y nulos derechos laborales-hoy tenemos a los “deslomados”, trabajadores que ante la precarización y los ingresos por debajo de la canasta familiar buscan soluciones en el pluriempleo, la economía de las plataformas, la sobreocupación o cualquier forma de sobrevivir.

                                               ¿Como sigue la carrera? Como en toda carrera, no se sabe hasta que bajen la bandera. por eso comienzan las apuestas. Algunos vaticinan que, como la inflación mensual viene en ascenso y la guerra de Medio Oriente hizo crecer el precio de la energía, en el 1° semestre de 2026 los precios de la Canasta Básica Total o CBT van a superar los salarios informales. Esto implica que la pobreza va a volver a subir. Pero poco porque la CBT no pica en punta, sino que paso a los salarios informales y estos van ahora pegados atrás de la CBT en la “chupada”.

                                               Si se mantiene la situación actual donde los salarios informales siguen creciendo por encima de la CBT vamos a ver que la pobreza seguirá bajando. Pero poco porque la CBT viene pegada atrás en la “chupada”.

                                               Con lo cual, el resultado de la carrera el 1° semestre del 2026 es incierto, pero se puede decir que la pobreza se ubicara entre el 25% y el 30%.

                                               Y como hacemos que la pobreza baje, digamos al 5%? En este caso tenemos que lograr que los pobres dejen de correr con salarios formales. Los salarios formales le sacan una vuelta a la CBT.

                                               Pero para esto se necesita que la economía crezca sostenidamente para multiplicar la creación de empleos formales y que mejore, sustancialmente, la calidad de la educación para que la gente pueda subirse a los empleos formales para correrle a la CBT. –

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA:

FUKUYAMA Francis “El fin de la historia y el ultimo hombre”. En este libro, el autor defiende la teoría de un mundo basado en la política, y la economía (por sobre los ideólogos), libre de mercado, que se ha impuesto, por lo que el autor denomina “utopías” tras el fin de la Guerra Fria.

TOFLER Alvin: “La empresa flexible”, publicado en castellano por Editorial Plaza y Janes, en Barcelona el 01/enero/1.985, traducción del Manuel Vázquez, 224 páginas. Allí sostuvo que “Los analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que no sepan leer y escribir, sino aquellos que no puedan aprender, desaprender y reaprender”.

RIFKIN Jeremy: “El fin del trabajo, el declive de la fuerza laboral y el nacimiento de la era posmercado”, Editorial Paidós, Bs.As., 1.996.

SELYE Hans: “El stress de la vida” o La tensión de la vida”, en castellano, lanzado originalmente en ingles en el año 1.956 llamado “The stress of life”, Ed. Mcgraw, Hill Education, Europe,

FORRESTER Vivianes: “El Horror Económico”, estas dos-2- palabras están tomadas del poeta francés Rimbaud, fue publicado por el “Fondo de Cultura Económica”, Bs. As., año 1.997.

PESCARMONA Enrique: Ex propietario y director de la firma IMPSA, productor de equipamiento metalúrgico y dador de soluciones para generar energía, en una gira por el Sudeste Asiático, con el ex presidente Saul Menem, declaro: “” Las chicas filipinas que trabajan en nuestras oficinas en Hong Kong, están siempre dispuestas, no hay sábados ni domingos, si hay licitaciones y se tienen que quedar varios días sin dormir lo hacen y no cobran horas extras ni piden nunca nada. Yo no hago filosofía sino negocios. Los asiáticos trabajan todos los días veinte (20) horas por día, por ochenta dólares por mes, y además están preparados, son educados y buena mano de obra. Si quiero competir los debo utilizar a ellos. Es el mundo globalizado” (ver diario “Pagina 12”, del 18/febrero/1.997).

SCALABRINI ORTIZ Raul: “El hombre que esta solo y espera- una Biblia porteña- “, Editorial Biblos.

HERNANDEZ José: “Martin Fierro”, Editorial Terramar, año 2016, librerías El Aleph, Bs. As.

AUTORES VARIOS: “Trabajo e identidad, la Invasión Globalizadora”, Ediciones Cinco/La Marea, Bs.As., 1.997.