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LA REVOLUCIÓN DIGITAL Y EL FUTURO DEL TRABAJO

El presente artículo ha sido elaborado como presentación del trabajo final en el Diplomado de Trabajo Remoto y Transformación Digital/2020 de GNT Mentoría Neurodigital, por el equipo integrado por los co-autores: Arduña, Natalia; Cirmi, Agustín L.; Comerci, Silvia S.; Ferrin, Manuela S.; Gonzalez, Carlos G.; González, Liliana B.; Griner, Fanny; Macoretta, Cora S.; Mariani, Alejandra B.; Marín, Ma.Antonella.*

 

Resumen: El mundo que conocíamos ya no es el mismo, la revolución digital hace necesario redefinir los patrones laborales tradicionales, tales como lugar, tiempo y condiciones de trabajo, permitiendo que las nuevas actividades y roles en el empleo del futuro, se transformen desde el presente de manera progresiva pero dinámica. Las innovaciones, dan lugar a nuevas tareas y la digitalización de las empresas crece aceleradamente en la convergencia de las distintas tecnologías, esta revolución digital generará nuevos empleos para aquellos que posean las capacidades y la formación adecuadas, por eso uno de los mayores retos para los gobiernos a través de las políticas públicas, las empresas y los sindicatos, es formar la fuerza laboral del futuro, capacitar a los trabajadores para hacer la transición a esta realidad, siendo indispensable desarrollar las destrezas que exigirán los futuros trabajos.

 

Abstract: The world we knew is no longer the same, the digital revolution makes it necessary to redefine traditional work patterns, such as place, time and working conditions, allowing new activities and roles in the future of employment to be transformed from the present of progressive but dynamic way. Innovations, give rise to new tasks and the digitization of companies grow rapidly in the convergence of different technologies, this digital revolution will generate new jobs for those who have the appropriate skills and training, which is why one of the greatest challenges for governments through public policies, companies and unions, is to train the workforce of the future, train workers to make the transition to this reality, being essential to develop the skills that future jobs will require.

 

Palabras Clave: revolución digital, trabajo del futuro, tecnologías, digitalización.

 

Keywords: digital revolution, work of the future, technologies, digitization.

SUMARIO: I. INTRODUCCIÓN. II. NUESTRA ENCUESTA. III. DESAFÍOS DE LAS EMPRESAS ANTE EL IMPACTO DE LA EMERGENCIA SANITARIA POR LA PANDEMIA COVID-19. IV. EL TRABAJO EN LA ERA DIGITAL. V. LA FORMACIÓN PARA LA TRANSFORMACIÓN PARA EL FUTURO DEL TRABAJO. VI. ALGUNOS INTERROGANTES QUE SE PLANTEAN. VII. CONCLUSIONES. 

 

 

  • INTRODUCCIÓN.

 

La transformación digital, se ha convertido en el eje actual del desarrollo tecnológico, impregnando los comportamientos sociales, y en tal sentido, se ha originado una suerte de necesaria fusión del trabajo con la tecnología, de tal manera que nos encontramos inmersos en un proceso de cambios acelerados respecto del futuro del trabajo.

Las revoluciones industriales se han dado en la historia como consecuencia de la búsqueda del ser humano para mejorar sus condiciones de vida, sin embargo, siempre ha existido el temor de que, con las innovaciones, el hombre quede “obsoleto” frente a las futuras actividades.

Ya han ocurrido tres revoluciones industriales y en la actualidad estamos en proceso de la cuarta, la revolución 4.0, el trabajo se transforma: de la mecanización y la producción en serie, la deslocalización de los trabajadores del campo al trabajo en fábricas en las ciudades, al desarrollo de los medios de transporte y los medios de comunicación masiva, hasta la informática y la digitalización, se han atravesado fronteras y convertido los mercados laborales en globales y cada vez más interdependientes.

Las innovaciones de la tecnología digital dan lugar a nuevas tareas y la digitalización de las empresas crece aceleradamente ofreciendo nuevos productos y servicios, la sociedad cambia a toda velocidad especialmente en la convergencia de las distintas tecnologías.

En este sentido, se han producido cambios esenciales de los paradigmas del trabajo tradicional, al integrar a la prestación de tareas las herramientas digitales, la utilización del universo de las TIC´s (tecnologías de la información y comunicación), con la conectividad masiva de Internet, el manejo de datos e información (Big Data), el desarrollo de las denominadas, economía colaborativa, la Gig Economy y la economía bajo demanda, la incorporación de trabajadores asociados a las plataformas (App) y la interacción en el mundo digital a través de la Nube, la Robótica, el Internet de las cosas y la Inteligencia Artificial (IA).

 

Los empleadores pueden beneficiarse de una mayor productividad, menos gastos generales y el acceso a una oferta más amplia, diversa, motivada y calificada de trabajadores, en lo que respecta a los gobiernos, el trabajo del futuro también puede ser una estrategia para afrontar los problemas medioambientales y de congestión urbana, y para promover oportunidades de empleo incluyentes para todos.

Sin embargo, es en el mundo del trabajo el ámbito en el cual debemos reconocer que el uso de la tecnología también ha acarreado situaciones de precariedad laboral, generando una categoría de trabajadores, respecto de los cuales la falta de regulación ha permitido que se evadan los deberes y derechos laborales y de la seguridad social, manteniendo un nivel de desprotección y efectos negativos de impacto directo sobre la continuidad en el empleo, la desprotección frente a los riesgos de trabajo, la falta de medidas de seguridad e higiene, y aportes a los sistemas y subsistemas de la seguridad social, configurando así una suerte de deslaboralización evidente.

Por ello, si bien esta revolución digital generará nuevos empleos, posiblemente queden reservados para aquellos que posean las capacidades y la formación adecuadas, en consecuencia uno de los mayores retos para los gobiernos a través de las políticas públicas, las empresas y los sindicatos, es formar la fuerza laboral del futuro, capacitar a los trabajadores para hacer la transición a esta realidad, siendo indispensable que se transformen para desarrollar las destrezas que exigirán los futuros trabajos.

Desde la perspectiva de la historia humana, nunca ha habido una época de mayores desafíos y mayores promesas.

 

 

  • NUESTRA ENCUESTA.

 

En el contexto del presente trabajo, se realizó una encuesta a modo de sondeo para conocer la opinión de trabajadores de distintos ámbitos, fueron relevadas 171 personas a través de una plataforma de muestreo amplio, durante un lapso de duración de 48 horas para participar, con una proyección para el análisis cuantitativo y cualitativo, en base a preguntas abiertas, sobre la temática que abordada. 

1.Objetivo de la encuesta.

En miras a la premisa de la revolución digital y el futuro del trabajo, y más aún en actual contexto por efecto de la pandemia por COVID19, decidimos sondear el impacto de la implementación de nuevas formas de desarrollo de las tareas laborales desde el punto de vista de los trabajadores, a los cuales influyó directamente, y conocer ante la forzosa migración del trabajo presencial al remoto o a distancia, cuál fue el impacto que sintieron al requerirles la utilización de nuevas tecnologías. 

 

2.Contenido.

 

El cuestionario se llevo a cabo a través de un muestreo de forma digital mediante la utilización del formulario de la plataforma Google. Siendo en total siete preguntas abiertas, a través de las que se busco la mayor sinceridad por parte de los participantes, para así enriquecer los resultados obtenidos.

El muestreo permitirá verificar o bien desplazar los “fantasmas colectivos” acerca de la implementación de las tecnologías en el desarrollo de las tareas laborales, situación que ha crecido de forma indudable a partir de las medidas oficiales tomadas por los diferentes gobiernos motivo de la pandemia.

Asimismo, se buscará obtener información que permita adaptar esta implementación de nuevas herramientas de trabajo a fin de que los trabajadores se sientan cómodos con su utilización, optimizando a su vez el desarrollo de sus labores. 

 

 

  • Variables Evaluadas:

 

  1. Impacto de la tecnología en los diferentes puestos de trabajo.
  2. Impacto del cambio de labores a partir del ASPO.
  3. Impacto anímico de la implementación de nuevas tecnologías.
  4. Inseguridades respecto de los cambios implementados por el avance de la tecnología.
  5. Oportunidades de mejora en cuanto a la implementación de nuevas tecnologías. 

 

 

  • Metodología de la encuesta:

 

 

Tal como fuera adelantado, se llevó a cabo un muestreo de tipo amplio, sin distinción de sexo y/o edad, a través de la plataforma de Google formularios, recabando información tanto cualitativa como cuantitativa. 

El total de los encuestados fueron 171 personas, el acceso al formulario del muestreo se facilito y publico a través de un link (enlace) de acceso, el cual a su vez fue compartido en diferentes redes sociales, entre las más populares en nuestro país, Facebook, Instagram y WhatsApp, el mismo estuvo disponible desde el 05-11-2020 hasta el 06-11-2020. 

 

FIGURA 1. Captura de formulario: 

 

 

  • Preguntas realizadas:

 

 

¿Qué trabajo realizas?

¿Cambio tu forma de trabajar cuando comenzó el ASPO?

¿Utilizas nuevas tecnologías por consecuencia del ASPO?

¿Te sentís cómodo usando tecnologías?

¿Crees que la tecnología puede reemplazar tu puesto de trabajo?

¿Cuáles crees que son las ventajas de la tecnología en tu puesto de trabajo?

¿Cuáles crees que son las desventajas de la tecnología en tu puesto de trabajo?

 

 

  • Perfiles laborales de los encuestados:

 

Los trabajos y profesiones de acuerdo con la información aportada por las personas relevadas son: *Abogados *Acompañantes terapéuticos *Administrativos* Arquitectos *Comunicación *Contadores *Couchs *Docentes *Fotógrafos *Gastronómicos *Médicos *Psicólogos *Publicistas *RR.HH.*Vendedores. 

 

FIGURA 2. 

¿Cambio tu forma de trabajar cuando comenzó el ASPO?

 

FIGURA 3. 

¿Utilizas nuevas tecnologías por consecuencia del ASPO?

 

FIGURA 4. 

¿Te sentís cómodo usando tecnologías?

 

FIGURA 5. 

¿Crees que la tecnología puede reemplazar tu puesto de trabajo?

 

¿Cuáles crees que son las ventajas de la tecnología en tu puesto de trabajo?

Mayor cantidad de respuestas:

  • Mayor eficiencia y agilidad en el tiempo
  • Flexibilidad horaria
  • Ahorro en el transporte
  • Mayor alcance a nuevos clientes

¿Cuáles crees que son las desventajas de la tecnología en tu puesto de trabajo?

Mayor cantidad de respuestas:

  • Despersonalización
  • Fallas en la conectividad
  • Dificultades en el acceso
  • Hiperconectividad
  • Falta de actualización de procesos en forma simultánea 

Del análisis inicial, percibimos un gran entusiasmo por participar en este tipo de sondeos por los diferentes participantes del muestreo, advirtiendo la dedicación y sinceridad en las repuestas a cada interrogante, siendo que las mismas oscilaron entre 20 a 30 palabras.

Se verificó que con motivo de la implementación del ASPO, la gran mayoría de los participantes vieron modificados la labor en su puesto de trabajo, siendo que el 89% así lo afirmo. Dicho cambio, además llevo a cabo la implementación del uso de nuevas tecnologías, 83% de los participantes así lo manifestaron. 

Ahora bien, dentro de la implementación de herramientas tecnológicas además resonó contundentemente el uso de medios virtuales para llevar a cabo las labores, siendo que las plataformas como Zoom, Webex, Google Meet, entre otras las más utilizadas en el ámbito nacional.

En cuanto al aspecto emocional, las respuestas no fueron mayoritariamente: “si” o “no”, sino “a veces”, lo cual nos permitió entrever que si bien la mayoría, 86%, se sienten cómodos al utilizar las tecnologías en su puesto de trabajo, no obstante, un numero importante de participantes, oscilan entre sentirse incomodos todo el tiempo, mientras que por otro lado manifiestan que sólo a veces se siente de dicha manera.

Ahora bien, los resultados en este tópico fueron más que contundentes, ya que el 91% de lo trabajadores participantes saben con claridad que su puesto de trabajo no podría ser reemplazado con la implementación de nuevas tecnologías, mientras que sólo un 9% entienden que podrían quedarse sin empleo por culpa del avance tecnológico.

En este sentido, sostenemos el criterio en cuanto a que el fantasma social de la implementación de nuevas tecnologías en los puestos de trabajo traería aparejado el desempleo, queda reducido a un imaginario social que nada tiene que ver con la percepción que observamos que tiene, los trabajadores al momento de evaluar el futuro del desarrollo de sus tareas con la implementación de cambios tecnológicos. 

En la sexta pregunta, los participantes han sido muy claros en cuanto a las ventajas que ven en la implementación de tecnologías en sus puestos de trabajo, ya que se repitieron las respuestas en el sentido de mayor eficiencia, agilidad en el tiempo, flexibilidad horaria, ahorro en el transporte y mayor alcance a nuevos clientes que este cambio aportaría. 

En cuanto a las desventajas que vieron sobre esta implementación, han manifestado diferentes aspectos como ser, la despersonalización, fallas en la conectividad, dificultades en el acceso para llevar cabo su labor, hiperconectividad, falta de actualización de procesos en forma simultánea.

Del análisis cuantitativo y cualitativo de la proyección de las respuestas obtenidas consideramos crucial la inclusión de las tecnologías para generar oportunidades de mejora en los diferentes puestos de trabajo y consideramos que:

  1. La despersonalización va de la mano con la falta de herramientas para afrontar el contacto humano a través de los medios digitales, es decir, para aminorar la frialdad en el contacto y consecuentemente mejorar la cercanía deben implementarse sistemas de comunicación que permitan libertades propias del contacto interpersonal, para así entablar un vínculo más cálido y profundo. 
  2. La falla en la conectividad es esencial que sea resuelta, ya sea por brindar a los empleados el acceso (devolución de costos) a un proveedor de internet confiable, como así también herramientas idóneas para el desarrollo de cada labor.
  3. La hiperconectividad o “estar disponible todo el tiempo”, es un punto que debe ser regulado y a su vez, respetado tanto por la parte empleadora como por el empleado, con determinación de los límites del tiempo de descanso y desconexión. 
  4. En cuanto a la implementación de las tecnologías la digitalización de las empresas en los diferentes departamentos, sectores y oficinas será necesario propiciar el trabajo en equipo de manera homogénea y simultánea, ya que de no ser así entorpecerá no sólo la labor individual de los empleados o grupos de empleados, sino que además podría afectar a la productividad de toda la empresa.

 

 

  • DESAFÍOS DE LAS EMPRESAS ANTE EL IMPACTO DE LA EMERGENCIA SANITARIA POR LA PANDEMIA COVID-19.

 

Nuestro equipo para el desarrollo del presente trabajo consideró además que la opinión y vivencias de las empresas en el actual contexto, como un eje de información sumamente valiosa para conocer y transmitir la proyección de la generación de empleo y su problemática.

La información utilizada fue recopilada de distintos disertantes referenciados de importantes empresas, sindicatos e instituciones públicas.

Algo en común que todas las empresas participantes en estos eventos manifestaron es que no pudieron anticipar la celeridad de los cambios y la magnitud del impacto de la pandemia.

Incluso en las empresas que se hicieron eco de la cuestión y fueron adoptando medidas en principio de corte preventivo – creando los llamados “comité de crisis”- pero se encontraron sumergidos en una vorágine en donde no solo la normativa emanada por la emergencia sanitaria se modificaba constantemente, sino además se ha publicado información falsa (fake news), lo cual no colaboraba en nada con una situación ya de por sí caótica.

Decretado el ASPO “Aislamiento Social Preventivo Obligatorio”, mediante el Decreto DNU N° 297/2020 de fecha 20-03-2020, y surgieron nuevos interrogantes en las organizaciones, respecto a cómo podrían cuidar a su gente y a su entorno ante un contexto incierto.

En este contexto, todas las empresas se vieron “forzadas” a cambiar prácticamente su cultura de un día para otro.

Luego de analizar cuidadosamente las exposiciones realizadas por los distintos disertantes, pudimos observar tres puntos en común que las empresas debieron adaptar rápidamente a esta nueva realidad.

Estos son la comunicación, forma de trabajo y liderazgo.

 

    Pre Pandemia Durante la      Pandemia                 Post – Pandemia

Cambios que llegaron para quedarse

Comunicación. Reuniones presenciales, extensas e improductivas.  Reuniones virtuales pautadas, concretas, con mayor asiduidad y de mejor calidad. Adopción de nuevas herramientas tecnológicas de comunicación: foros de eventos, webinars, videos, reuniones.
Herramientas de comunicación Tradicionales: mayormente bidireccional y formal. Herramientas de comunicación Tradicionales: multidireccional que perdió su formalidad. Reconversión de las herramientas de comunicación tradicionales: Mails, red social interna, etc.
Sistema de trabajo. Empleados físicamente presentes en las oficinas.  Trabajo conectado remoto. La pandemia adelantó la incorporación de las TIC´s al ámbito laboral. Adopción del Teletrabajo. Nace el concepto de Movilidad organizacional: podemos mover «las sillas», y no a la gente.
Procesos administrativos burocráticos, lentos, en su mayoría presenciales. Procesos administrativos digitales/virtuales. Se necesita agilidad en la toma de decisiones. Incorporación de Tecnologías que faciliten y simplifiquen las gestiones administrativas, sistemas que permitan la obtención de datos en forma ágil y que se simplifiquen procesos. Ejemplo: selección de personal.
Liderazgo.    Líder de puertas abiertas. Líder recorriendo pasillo, hablando con la gente, «codo acodo». Liderazgo situacional El líder cumple un rol fundamental en la “nueva normalidad”. Su desafío actual es poder trasladar su rol a la virtualidad. Adaptación y flexibilidad a la incorporación de nuevas tecnologías es un requisito sine qua non. Debe ser un facilitador para su equipo en cuanto a la incorporación de las TIC´s y abordar las tareas en función de las condiciones de sus

colaboradores.

La experiencia producida por la emergencia sanitaria ha demostrado a las organizaciones que cuando surge una necesidad que afrontar, son susceptibles de adaptarse e incorporar las herramientas tecnológicas-digitales, por lo que la incorporación al trabajo de la tecnología, acelerada por efecto de la pandemia, llegó para quedarse.

Pero también han aparecido nuevas exigencias para las empresas, en cuanto a fomentar un dialogo fluido entre todos los miembros de cada organización y mayor flexibilidad en la inversión no solo en nuevas tecnologías, sino también en capacitación y formación para los nuevos roles y puestos de trabajo, que deberán ser reconvertidos para poder aspirar a los futuros empleos.

En la actualidad, existe una parte de la población de trabajadores activos que deben adaptarse a estos cambios, y las empresas tienen la obligación de acompañar este proceso para que estos trabajadores también puedan integrarse en el futuro laboral. Es prioritario que el entorno de la empresa acompañe estos cambios, para ello, las instituciones educativas deberán revisar y adaptar sus programas para capacitar a las nuevas generaciones para el empleo del futuro y a su vez, las empresas deberán acompañar su formación, por ejemplo a través de planes o programas del sistema educativo nacional o provincial, no obstante, se debe evitar que estas figuras no sean utilizadas en fraude o simulación a la ley laboral, ni como instrumento para incorporar “mano de obra barata” ni para fomentar la precarización laboral de zonas o poblaciones más vulnerables.

Para ello, se necesita de un Estado presente y de organizaciones sindicales que controlen estos tipos de programas.

En síntesis, es necesario que Estado, Empresas y Sindicatos trabajen en conjunto con el fin de afrontar los nuevos desafíos que el trabajo del futuro nos plantea.

 

 

  • EL TRABAJO EN LA ERA DIGITAL.

 

Como bien sabemos la humanidad ya ha experimentado un salto tecnológico en el que se marcó el reinicio de una nueva etapa en el ámbito laboral, pero verdaderamente la velocidad en que transitó nunca ha sido tan abrumadora como la que nos tocó vivir frente a la llegada de la pandemia por COVID-19, el cual fue un impacto aterrador para mucha gente.

 

Es así como innumerables personas comenzaron a trabajar desde sus domicilios con muy escasa preparación y capacitación, en muchos casos improvisadamente, debiendo afrontar las dificultades que se les presentaban día a día.

Es importante destacar que la mecánica del mundo digital tiene un ritmo vertiginoso y muy distinto al que se conoció en las anteriores revoluciones industriales, no podemos dejar de soslayar que, en cada una de ellas, efectivamente, también se perdieron puestos de trabajo y oficios, pero se crearon otros, aunque el tiempo para la adquisición de las nuevas habilidades o competencias era mucho más prolongado.

Hay cambios importantes que proponen las tecnologías de la información y la comunicación junto a la robotización y la inteligencia artificial, sin una aplicación cronológicamente aceptable, de lapsos para la reconversión o reinserción de las empresas y de los trabajadores.

Por su lado como hemos dicho, necesitamos de políticas adecuadas para poder brindar beneficios a la población ante los avances tecnológicos quienes ofrecen oportunidades económicas y sociales excepcionales.

Como todo proceso se va haciendo indiscutible conforme avanzan los años, que han llegado para quedarse, nuevamente como desde la tercera y última revolución industrial, nos exige repensarse y reinventarse.

En efecto, sabemos que el impacto de las nuevas tecnologías, la interacción humana con las máquinas inteligentes y los robots, generan interrogantes y debates, pero cualquiera sea la dirección donde dirijan el rumbo a seguir, no se puede soslayar la importancia de la cuestión y el objetivo principal de la evolución de la humanidad, es decir el mayor bienestar posible para los seres humanos.

Las organizaciones que están haciendo la transformación hacia plataformas digitales, redes de asociaciones mutuas y alianzas estratégicas, están demostrando que cada negocio es ahora un negocio dentro de un contexto tecnológico-digital, y que a través de estas herramientas se han posibilitado otras formas de vincular bienes y servicios, que antes no estaban conectados, la migración a tecnologías digitales a una velocidad y escala asombrosa a nivel global, se ha producido un despliegue histórico de trabajo remoto y acceso digital en todos los sectores, para el desarrollo del trabajo digital en las organizaciones, lo que permitirán la subsistencia de las empresas y mantener los puestos de trabajo, no sólo por una rápida adaptación ante la contingencia y posibilidades a futuro de crecimiento, sino porque estamos vislumbrando quién estará mejor ubicado para tener éxito en el entorno empresarial en el futuro inmediato.

En suma, lo trascendental de esta temática de tanta actualidad, nos hace reflexionar que, si lo hacemos bien, podemos crear un futuro de trabajo justo, decente e inclusivo, preparándonos para el día después.

 

 

  • LA FORMACIÓN PARA LA TRANSFORMACIÓN PARA EL FUTURO TRABAJO.

 

Es necesario el conocimiento en relación con la interdisciplina y las neurociencias, que posibilite y acreciente el desarrollo de nuevas o desconocidas capacidades, que mejoren la calidad de vida y el progreso de las personas a nivel individual, familiar y comunitario.

La educación de calidad que propiciamos es un concepto complejo y totalizante que puede aplicarse a todos los componentes que integran el campo de lo educativo, desde los espacios micro políticos que acontecen a nivel del aula de clases, hasta los estudios comparados de sistemas educativos del mundo (Bello, 1999).

El concepto de «calidad de la educación» comporta pues una gran dosis de indefinición y ambigüedad. Las definiciones varían y reflejan diferentes perspectivas sobre los individuos y la sociedad; no existe una única definición de lo que es calidad y de sus diversas dimensiones.

Pero consideramos que integran el concepto de calidad educativa: la calidad del docente, la calidad de los aprendizajes, la calidad de los recursos e infraestructura. La Cuarta Revolución o Revolución 4.0 parece querer aportar, entonces, nuevas expectativas en las relaciones de producción de la mano de la digitalización del conjunto de la economía.

De esta forma, se ponen en valor determinadas características de los cambios introducidos de la mano de las tecnologías de la información y la comunicación que toman como objetivos aspectos conflictivos que están causando una ruptura en la vida social y laboral de los sujetos.

Así, no resulta extraño a este relato relacionar un determinado uso de las tecnologías como requisito sine qua non para alcanzar una eficiencia económica que consienta un crecimiento económico sostenible que se nutra de un empleo de calidad.

Del mismo modo, se anuda a la producción de base tecnológica una serie de efectos sobre los consumidores-trabajadores de igual bondad, cuyos argumentos se centran en la mayor satisfacción de las necesidades a través de una atención más personalizada con precios asequibles.

No obstante, como ha sido indicado con acierto, se planea sobre la producción en la era de la Cuarta Revolución Industrial una fuerte incertidumbre en el tipo de empleo y las condiciones de trabajo y de vida de las actividades económicas digitalizadas.

Así, en el último Foro Mundial Económico de Davos citado se presentó con cierto tono apocalíptico, e igualmente inquietante, un estudio donde se anunciaban ciertas consecuencias de la denominada Cuarta Revolución Industrial en el ámbito del empleo.

Concretamente, la eliminación de cinco millones de puestos de trabajos en los quince países más industrializados. Es decir, la interacción entre tecnología y economía actuaría en modo tal de hacer desaparecer esta cantidad de puestos de trabajos, aunque fiando a un medio o largo plazo la creación de un número indeterminado de puestos de trabajo siempre inferior a los previamente destruidos.

 

 

  • ALGUNOS INTERROGANTES QUE SE PLANTEAN.

 

El proceso de inserción de las tecnologías de última generación y la digitalización han terminado con empresas que empleaban gran cantidad de trabajadores.

Algunos ejemplos ilustrativos de empresas que quedaron en el camino de la digitalización, tales como la empresa KODAK, ícono de la fotografía empujada a la banca rota, la empresa BLOCKBUSTER, que se fue a la quiebra por no poder competir con el streeming a través de plataformas globalmente populares como NETFLIX, la empresa automotriz General MOTORS (GM), amenazada por TESLA Y GOOGLE que están desarrollando a toda velocidad los autos totalmente autónomos.

La desaparición de empleos tradicionales está amenazada de manera exponencial y a pasos cada vez más acelerados.

La extinción de trabajos como: asistentes de atención en los bancos, trabajadores de cobranzas en los estacionamientos, personal asistente de aeropuertos, meseros, etc., entre otros que están desapareciendo, para dar paso a los nuevos modelos laborales, nos demuestran que, en el futuro cercano cada vez más cerca al percibir la actual automatización de infinidad de trabajos, sustituyendo de manera fácil a hombres y mujeres por máquinas y robots.

Se perderán así, millones de trabajos, aniquilando industrias enteras por el hecho de que la tecnología, la automatización, la Inteligencia Artificial y la Robotización reemplacen al trabajo humano.

No obstante, están surgiendo al mismo tiempo industrias nuevas, generados por una economía disruptiva, donde se integran nuevos conceptos elaborados por la generación millenials, el Big Data, o la Gig Economy (economía colaborativa o de plataformas) que ya hemos mencionado. Los nuevos trabajos que se podrán crear a partir de la conectividad, unida a la Inteligencia artificial, combinada con el internet de las cosas, la robótica, la impresión 3D y la conducción autónoma, son claves en este proceso.

Según el Dr. Erico Wulf Betancourt de la Universidad de Chile las competencias esperadas de los nuevos puestos de trabajo son: la creatividad, innovación, comunicación efectiva, pensamiento analítico y estratégico.

Habrá incremento de puestos de trabajo digitales con habilidades más complejas abordadas por las neurotecnologías de naturaleza social, relacional y flexible.

Pero también es imprescindible para los futuros trabajadores el manejo de las herramientas digitales, que los adentrará en un universo de posibilidades laborales. Habrá más opciones para el formato de vinculación laboral a futuro para desarrollar la prestación, lo que la tendencia indica es que se posiblemente cambie la naturaleza de la vinculación.

Actualmente cualquier persona puede acceder a la nube y subir su curriculum vitae para ofrecer sus servicios laborales y desde allí aplicar para que cualquier empresa de cualquier lugar del mundo lo pueda contratar.

Posiblemente se podrá mejorar la economía de millones de personas aumentando la calidad de vida como nunca había ocurrido, pero esto también traerá aparejados conflictos nuevos.

Las maquinas podrán tomar decisiones, pero continuarán los problemas medioambientales por el cambio climático y la superpoblación.

Así como se generará una brecha cada vez más profunda en lo económico y social. ¿Viviremos en el futuro con máquinas que aprenderán por si mismas a través de la Inteligencia Artificial y robots que puedan ser más listos que nosotros?

¿En esta nueva será necesario establecer protocolos de cómo manejarnos las personas en relación con estas tecnologías?

¿Serán las personas que podrán subsistir a los cambios las que tengan la flexibilidad de modificar su existencia y de enfrentarse a los cambios que van surgiendo continuamente?

 

Será entonces necesario comprender que la revolución tecnológica está acarreando la transformación de la humanidad debido a la convergencia de sistemas digitales, físicos y biológicos, ya que las nuevas tecnologías están cambiando la manera en la que vivimos, trabajamos y nos relacionamos los unos con los otros y la velocidad, amplitud y profundidad de esta revolución nos están obligando a repensar cómo los países se desarrollan, cómo las organizaciones generan valor e incluso lo que significa ser humanos.

Como corolario de tantos interrogantes que surgen ante esta problemática, citamos una frase de Charles Darwin que dice: “No es la especie más fuerte ni la más inteligente la que sobrevive … sino la que mejor se adapta a los cambios”.

 

 

  • CONCLUSIONES.

 

El mundo que conocíamos ya no es el mismo, será necesario redefinir los patrones laborales tradicionales, tales como lugar, tiempo y condiciones de trabajo, permitiendo el retorno de las actividades y la reactivación económica de manera progresiva pero dinámica, fomentando la posibilidad de que el contrato individual, con el consenso de ambas partes, continúe de manera presencial o remota, en salvaguarda de la salud y seguridad de los trabajadores, de acuerdo a las características de la prestación, para el mantenimiento de los puestos de trabajo y la continuidad de la empresa, quedando la modalidad del teletrabajo definitivamente instalado.

La transformación digital es inevitable y las herramientas tecnológicas han facilitado el desarrollo de las tareas en forma remota, pero también deben significar un estímulo para mejorar, introduciendo más innovación, más calidad en el empleo y desterrando la temporalidad y la precariedad en nuestro mercado laboral; de tal forma que inequívocamente hacia el futuro con tecnologías o sin ellas, en las relaciones laborales se mantiene un desequilibrio intrínseco, en el que la parte débil es siempre la persona del trabajador.

Por lo tanto, el trabajo estable y decente en los términos de la OIT, debe entenderse con el reconocimiento y garantía de derechos individuales y colectivos, y deben estar en el centro del cambio, en el cual la inclusión digital debe actuar efectivamente en la superación de la desigualdad, porque allí donde hay desigualdad hay precariedad, brecha salarial e injusta valoración de los puestos de trabajo.

No debemos permitir el menoscabo de los derechos de los trabajadores ni socavar el trabajo decente, la igualdad y la no discriminación, y la protección a la salud y seguridad en el empleo.

La igualdad de trato en las condiciones de trabajo, la formación y desarrollo profesional; la seguridad y salud en el trabajo; junto a la conciliación de la vida laboral y familiar, todos factores a tener en cuenta a la hora de hacer frente a los posibles riesgos de los efectos psicosociales que el trabajo en la era digital pueda generar.

Los organismos públicos tienen una importante función que desempeñar y fomentar programas de asistencia a las empresas y trabajadores, con el fin de que adquieran la capacidad y las competencias profesionales necesarias para adoptar y expandir el desarrollo del trabajo futuro.

Asimismo, propiciamos que las empresas deberán acelerar la modernización tecnológica hacia la digitalización, rediseñar sus posibilidades en nuevos modelos de organización y trabajo, capacitando a los trabajadores, para favorecer el desempeño de las prestaciones adaptadas o nuevas, como parte ineludible de este desafío.

Si las tecnologías se han incorporado a nuestras vidas como parte de vivir y de trabajar, requieren de la responsabilidad y compromiso empresarial un lugar especial dedicado al desarrollo de nuevas habilidades y destrezas de los trabajadores, por eso es tan importante la formación y la capacitación en lo digital, especialmente para los que pertenecen a generaciones que no son nativos digitales.

En este sentido, más allá de las posibilidades actuales y desafíos que la tecnologías nos permiten, no podemos soslayar que en la coyuntura laboral que vive la Argentina; agravada por la obligada suspensión de actividades de gran parte del sector productivo formal de la economía, la situación de precariedad laboral de un número importante de trabajadores, sumado a innumerables trabajadores por cuenta propia, profesionales y monotributistas, se ha generado una significativa o total pérdida de puestos de trabajo e ingresos; consecuentemente, resulta indispensable construir un futuro del trabajo, que posibilite la creación de empleos en el cual además se desarrollen Políticas de Estado que promuevan el desarrollo y la generación de trabajo genuino y decente para todos los trabajadores de nuestro país. En este trabajo, aunque acotado, hemos tratado de analizar diferentes enfoques de la proyección que la Revolución digital pueda producir en el ámbito laboral y en definitiva resaltamos las oportunidades y dilemas que plantea, asumiendo que desde cada lugar que se ocupe en la sociedad, debemos crear un futuro en el que la innovación y la tecnología sirvan a las personas, contribuyendo a llevar a la humanidad a nuevos niveles de conciencia ética. 

En definitiva, el objetivo es lograr que en el futuro del trabajo sea posible conectar la emoción, la razón y lo digital, entrenando las competencias neurodigitales, facilitando el cambio cultural desde la creatividad y la humanización de la tecnología.

 

Bibliografía:

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Berenguer García, Ignacio. Gestión estratégica de Recursos Humanos en la empresa actual, Pontificia Universidad Comillas, Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, Madrid, 2020.

Díaz, Viviana L., Teletrabajo y Neurotecnología: Una guía imprescindible para gestionar el Trabajo 4.0, Buenos Aires, Granica, 2018.

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Diaz, Viviana L. Teletrabajo: una nueva modalidad organizacional. Revista Internacional y Comparada de Relaciones Laborales y Derecho del Empleo, vol.1 (3), julio-septiembre de 2013.

Grisolía, Julio A. Tratado de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, Tomo I, Buenos Aires, Abeledo Perrot, 2013.

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Schwab, Klaus. La cuarta revolución industrial, Barcelona, Debate, 2016. Economista y empresario alemán, conocido por ser el fundador del Foro Económico Mundial (Foro de Davos).

Thibault Aranda, Xavier. El teletrabajo: Análisis jurídico-laboral, Madrid, Consejo Económico y Social Colecciones Estudios, 2000.

 

Webgrafías:

OIT. Comisión Mundial sobre el Futuro del Trabajo.Trabajar para un futuro más prometedor. https://www.ilo.org/global/topics/future-of-work/lang–es/index.htm OIT. El futuro del trabajo que queremos: un diálogo global. https://www.ilo.org/wcmsp5/groups/public/— dgreports/cabinet/documents/publication/wcms_570288.pdf

OIT. Iniciativa relativa al futuro del trabajo propuesta por el Director General de la OIT en la Memoria presentada a la 102ª reunión (2013) de la Conferencia Internacional del Trabajo con el título “Ante el centenario de la OIT: realidades, renovación y compromiso compartido”.

Worl Economic Forum. Sociedad y futuro del trabajo: ¿Cuáles son los desafíos para hacer que la sociedad y el futuro del trabajo sean más sostenibles? https://es.weforum.org/agenda/2020/09/sociedad-y-futuro-del-trabajo-cuales-son-los- desafios-para-hacer-que-la-sociedad-y-el-futuro-del-trabajo-sean-mas-sostenibles/